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Llegó a San Pedro de pequeña

Desde San Pedro: Por primera vez una mujer es capitán del guardacostas “Río Paraná”

Se trata de Julieta Roig, una mendocina criada en San Pedro, que comandará  el guardacosta de Prefectura “Río Paraná” que patrullará las aguas del golfo San Martín.

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Desde San Pedro: Por primera vez una mujer es capitán del guardacostas “Río Paraná”

Por: San Pedro Informa

Julieta Magalí Roig, mendocina, que llegó a San Pedro desde muy chica, comandará por primera vez el guardacostas de Prefectura “Río Paraná”, destinado a patrullar las aguas del golfo San Matías con el rango de Oficial Principal.

Aún no asumió el cargo debido a que la embarcación está en Mar del Plata, donde le realizan tareas de mantenimiento y reparaciones, aunque se estima que retornará en los próximos días. Entonces se efectuará el acto de toma de mando.

Roig, a punto de cumplir 30 años, se convirtió en la segunda capitán de la historia de la fuerza naval, pues otra oficial alcanzó la misma jerarquía en una dependencia del norte del país. Pero como fue ascendida a otra función, Roig es la única en toda la Argentina.

Si bien la presencia femenina en Prefectura lleva diecisiete años, la tradicional estructura masculina todavía las mantiene en el lugar de lo inusual. Más aún cuando alcanzan puestos de mando. Es una fuerza que históricamente estuvo compuesta por hombres.

De hecho aquí en San Antonio son pocas las uniformadas que se observan, y desde no hace mucho tiempo.

La novedad impacta puertas adentro, como también en la sociedad.

“No están acostumbrados que una trabaje con ellos, pero de apoco se adaptan”, sostuvo Roig, quien tiene experiencia del ámbito mixto, ya que viene de cumplir funciones de Puerto Madryn, donde también condujo un Guardacostas en reemplazo de su capitán.

A bordo, dice, solo cambian las costumbres básicas, como golpear con más énfasis la puerta del único baño.

“No puedo hacerle cambios a la embarcación de tipo decorativo. Es una unidad, un vehículo para patrullaje”, aclara con respecto a la que conducirá.

De todos modos añade que aprecia el orden, y que se perciba buen aroma en el ambiente.

Lo demás sigue igual. Esencialmente el compañerismo y camaradería, que en un Guardacostas “es fundamental”.

Fuera de la institución también sorprende que una mujer escale en el escalafón.

“Es cierto, todavía llama la atención”, admite Roig. Pero aventura que pronto esa mirada cambiará.

“Somos pocas, en relación, pero cada vez somos más. El día de mañana no tendría que sorprender si hay un barco con la mitad de su tripulación mujeres y la otra mitad hombres”, pronostica.

Llegar a capitanear un Guardacosta es motivo de orgullo, pero no es la única meta de la uniformada. En su horizonte hay embarcaciones de mayor tamaño, que patrullan mar adentro. Tiene que seguir capacitándose que llegar a formar parte de una de sus tripulaciones. Allí está su norte.

 

Pasión por navegar

Nacida en Tunuyán, Mendoza, siendo una niña Roig se mudó a San Pedro, la localidad de la provincia de Buenos Aires recostada sobre el margen derecho del río Paraná.

El padre de su mejor amiga, que pertenecía a Prefectura, le mostró la vida de la institución y lo que significaba llevar el uniforme, y eso la tentó. Justo en esos días amarró un buque escuela de la fuerza en el muelle de la ciudad, lo que terminó de convencerla.

Al terminar la escuela secundaria ya lo tenía decidido: ingresaría a la fuerza. Efectivamente, se inscribió en el Instituto Universitario de Seguridad Marítima, el establecimiento que se encuentra en Zárate, y pertenece a la fuerza.

Ingresó tras rendir exitosamente el examen respectivo. Corría 2004.

En 2008 egresó con el grado de Oficial Ayudante. Cursó la pasantía en Ushuaia, donde también fue su primer destino.

Esa experiencia fue importante para ella, pues allí decidió que entre las distintas orientaciones a seguir, navegar era lo que más le satisfacía.

“Donde había una salida en alguna de las patrulleras, yo me sumaba”, recuerda.

En 2011 se suma a la Escuela Superior, para especializarse en navegación, donde se gradúa el año siguiente.

En 2013 la destinan a Puerto Madryn, donde ejerce el cargo de Jefe de Personal, aunque también cumplía funciones a bordo en un guardacosta. En 2014 la ascienden a Primer Oficial del “Martín García”, en la misma localidad chubutense, y por cuestiones de salud de su capitán muchas veces lo tuvo que reemplazar.

A fines del 2016 la asignan como capitán del “Rio Paraná”, en San Antonio Este.

“Estoy muy entusiasmada y emocionada por el cargo. Muy orgullosa. Son oportunidades y conocimientos que uno va adquiriendo y sirven para el futuro”, destacó.

El barquito de mamá

Roig tiene un hijo de seis años. “Te vas a tu barquito mamá”, señala con tono de ternura, cuando evoca lo que le dice el nene cada vez que tiene que partir a su trabajo.

Para el chiquito no es extraño que su madre vista el uniforme ni que se embarque. Creció en el ámbito prefecturiano, pues su padre –fallecido- también perteneció a la fuerza.

Como su madre, el pequeño sabe de mudanzas y cambios de casa. Este año conocerá a sus nuevos compañeros de la escuela 146, que está apadrinada precisamente con Prefectura local.

 

Ellas en la fuerza

A fines del 2.000 el entonces presidente Fernando De la Rúa firmó el decreto 1217 que estableció la inserción de mujeres “en tareas generales del servicio policial y las específicas de los distintos Cuerpos y Escalafones, y adecuar la formación y capacitación del personal”.

En marzo del año siguiente se incorporó la primera camada femenina. De las 400 candidatas que se presentaron, fueron 45 las que finalmente ingresaron, con el grado de marinero.

Desde entonces continúan incorporándose chica, y cada vez más están accediendo a puestos de mando.

Además las normas se flexibilizan para reducir la deserción.

Por ejemplo, Roig destaca que ahora cuando una chica queda embarazada y está en la escuela de formación, le permiten que deje el cursado hasta después del parto, cuando se vuelve a reincorporar. Antes debían abandonar directamente.

“Por supuesto, que se animen, las invito a que se sumen”, resalta Roig.

Explica que la fuerza ofrece una gama múltiple de opciones para seguir la carrera. En la página oficial de la institución -prefecturanaval.gov.ar-, se encuentran los requisitos e información para realizar las inscripciones.

Fuente: El Mallín Digital


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