Imagen Cabezal 02
Logo San Pedro Informa

18°

Cielos despejados

FM Genesis - en vivo!

Héroe sampedrino

Identificaron los restos de Mateo Sbert en el cementerio de Malvinas

El sargento primero Mateo Antonio Sbert cayó cubriendo a sus compañeros. El Teniente Coronel (R) José Vercesi, jefe de sección y amigo del soldado sampedrino, lo recordó en los estudios de FM Génesis.

Ampliar imagen Identificaron los restos de Mateo Sbert en el cementerio de Malvinas
Identificaron los restos de Mateo Sbert en el cementerio de Malvinas

Por: San Pedro Informa

La Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo informó este martes que se logró identificar otro combatiente de la Guerra de Malvinas enterrado en el cementerio Darwin de las islas. Se trata del sargento Mateo Antonio Sbert, muerto en combate en 1982.

Mateo Sbert había nacido nuestra ciudad, tenía 33 años, tres hijos y una esposa, Yurhema Elisa Sibona, que lo había despedido con amor y la promesa de volver, solo ocho días antes de que cayera cubriendo a sus compañeros.

Falleció el 31 de mayo de 1982 en el ataque en Top Malo House, un refugio ubicado en la isla Soledad.

 

EL DÍA QUE VERCESI RECORDÓ A MATEO SBERT

(nota en los estudios de FM GÉNESIS)

El reflejo de lo ocurrido en las Islas Malvinas sigue latente y en muchos casos, cada mes de abril es el disparador de relatos e historias de vida que a medida que pasan los años se van conociendo, algunas estremecedoras y cargadas de emotividad.

 

Este es el caso del Teniente Coronel (R) José Vercesi, jefe de sección y amigo personal del militar sampedrino Mateo Sbert, fallecido en el combate de Top Malo House. Dueño de una emotiva historia que lo vincula al amigo por el resto de su vida.

 

Vercesi, se prestó amablemente a una entrevista en el programa Primera Plana de Sábado que se emite por FM Génesis 106.7, y no solo reflejó lo acontecido en la guerra sino que fue protagonista de un inolvidable encuentro con el ex combatiente sampedrino Domingo Novaro.

 

“Imagínense ustedes que si Mateo Sbert está presente en cada rincón de los sampedrinos, lo que es en mi vida”, comenzó diciendo en la entrevista que duró más de una hora. “A Mateo lo conocí antes de la guerra, nos hicimos profundamente amigos a pesar de la diferencia jerárquica que teníamos, yo era Capitán y él era Sargento Primero, pero era un tipo de persona que ninguna jerarquía le hubiera quedado grande. Gente que tenía más antiguedad que él y con grados más alto lo trataban como si fuera un superior, era una persona que tenía un liderazgo natural”.

 

“Nos conocimos siempre en el ámbito militar, estuvimos destinados juntos, encajamos enseguida, estuvimos en Comando y compartimos muchas cosas”, relata Vercesi.

 

“Nos conocimos ocho años antes de ir a la guerra. Malvinas fue una sorpresa para muchos de nosotros. La unidad que formamos nosotros no existía antes de la guerra, había una sola unidad que era la Compañía 601 y eso fue desde el inicio a la guerra”

 

“Los Comandos que quedamos en el país empezamos a hacer un poco de ruido porque no éramos empleados. En mi caso llevaba 11 años preparándome para este tipo de situaciones y a la guerra la mirábamos por televisión, mientras que los soldados estaban allá. Llegamos al punto que un compañero y yo pensamos en viajar a Comodoro Rivadavia, fugarnos de nuestro destino y escondernos en algún avión que cruzara a las islas y estar allá como fuese”.

 

“Mientras planificábamos la fuga, en Buenos Aires estaban generando una nueva salida. Finalmente el día 23 de mayo a los distintos integrantes que habían seleccionado nos llegó un telegrama diciéndonos que nos debíamos presentar en Campo de Mayo”.

 

“Al llegar nos enteramos que éramos 35 hombres los que viajábamos, todos voluntarios y embroncados porque no nos habían convocado antes. Mateo Sbert estaba muy preparado porque él se había dedicado para progresar y ser un verdadero profesional. Es más, hubo un superior suyo que a Mateo le dijo: “Porqué lo hacía si no estaba obligado?, que no estaba en la estructura que iba a ser empleada en la guerra, Mateo le contestó los mismo que pensábamos todos, “Si uno tiene una vocación lo que busca no es llegar sino trascender”, le respondió”.

 

Sobre la decisión de ir a Malvinas y los preparativos, Vercesi señaló: “Me lo preguntaron mucho, porqué Mateo Sbert fue conmigo? Eso era como un equipo de fútbol, no pudimos entrenar y conocernos a fondo. Como no había tiempo de hacer la integración los tres jefes tomamos la lista y empezamos a elegir a quienes más conocíamos. Obviamente que cada uno eligió amigos, conocidos y camaradas. Eso es un dolor muy grande para mí porque nadie me lo va a sacar de la cabeza que si yo no lo hubiera elegido, hoy, Mateo Sbert andaría caminando por las calles con nosotros. Es una carga enorme que llevo. En realidad yo a Mateo no lo convoqué, él se ofreció a los superiores. Ingresó a la lista y es donde yo lo elijo”.

 

“La muerte de un subalterno puede ser superada, nada más, que por la muerte de un hijo. Yo fui jefe de él, estuve con él, y él murió y yo no, estaba bajo mi responsabilidad, no hay nada que me de consuelo”, relató.

 

“Un poco del peso de esta mochila que llevo de por vida me lo saca mi familia. Cuando se cumplieron 20 años de la guerra, se aparece en casa una persona, que era Comando como yo, y era el hijo del Turco”. Un hombre grandote, que era militar y estaba haciendo un curso en Campo de Mayo. Yo había perdido todo contacto con la familia de Mateo, después que me fui de Córdoba no volví a tener contacto; en su momento cuando volví de las Islas la llamé a Zulema, la esposa, y le conté”.

 

“Mientras duró ese curso estuvo viniendo a casa y al año siguiente volvió a hacerlo, y estuvo otra vez en casa. Pero sorprendentemente, una de mis hijas, María Gracia, la más cuestionadora de mi profesión militar, se ofreció para pasear y hacerle conocer la ciudad, pero bueno, después me enteré que algo más pasaba, se habían enamorado el hijo de Mateo y mi hija y dos años después se casaron. Me han dado la única y primera nieta que tengo, así que es imposible olvidarme de Mateo”.

 

LA GUERRA

José Vercesi describió a la perfección como fueron los combates y los momentos atravesados durante su permanencia en la Isla.

“Ellos tenían un arma lanza granadas llamada M79 de 40 mm. que tenía una distancia de hasta 100 metros, mientras que nosotros las lanzábamos a mano y con toda la furia llegábamos a 40 metros. Ese primer golpe de fuego de ellos se produce con varias granadas y antitanques, pero uno de lanzacohetes fue la que pegó en las paredes del granero, lo que fue la primera explosión grande. A partir de allá, la fracción, ayudada por el sargento Espinoza, que era el que estaba tirando desde la planta alta, con su barrido hacía que el fuego ingles se dirigiera a ese lugar, mientras nosotros pudimos salir y a la vez combatiendo”.

 

“Allí Espinoza recibe el impacto de una granada en el pecho que hace que exploten dos granadas que tenía colgadas. Con la onda expansiva, el teniente primero Brun, vuela por la ventana y cae desde cinco metros, así y todo se levanta y sigue combatiendo, otra granada le explota cerca y las esquirlas se le clavan en la espalda, y sigue combatiendo igual. Losito, ya había salido de la casa herido y recibe otro disparo en una de las piernas, igualmente alcanza a sacar de combate a una pareja de ingleses que venían hacia él”.

 

“El Sargento Primero Medina también recibe las esquirlas de una granada y un impacto de FAL en la pierna que le saca cinco centímetros de peroné. La explosión de la granada lo deja sordo, entonces sigue tirando igual con el combate ya terminado, arriesgando aun más su vida. Este Medina carga con una falsa carga moral de que Mateo Sbert muere porque él siguió disparando y lo hirió, y no es así, Mateo le salva la vida a él porque abrió el fuego para cubrirlo. Recuerdo que le gritó a Medina, correte que yo te cubro!!. Tras ese combate caímos inmediatamente prisioneros”.

 

“Mateo Sbert muere porque lo destruyó por dentro la onda expansiva de una granada. Su cuerpo estaba intacto, no tenía nada, pero estaba todo roto por dentro. Es por eso que siempre dije que tuve los mejores soldados a mi cargo. Yo fui el encargado de sepultarlo y su cuerpo estaba completo. Todo esto es una responsabilidad que se asume con el paso del tiempo, y más que nada por ser jefe, yo tenía que decirle a cada una de la familia lo que había pasado”, relató orgulloso el Teniente Coronel (R) Vercesi.

 

“Nosotros llegamos a las islas el 27 de mayo, el 28 recibió la misión, el 29 me infiltre y el 31 entré en combate, es decir que entre que recibimos la orden de movilizarnos y que entréen combate pasaron ocho días. Mateo Sbert fallece el 31 de Mayo a las 9 de la mañana. Yo aún recuerdo adonde lo sepulté, pero no sé si estará allí o lo han movido al cementerio de Darwin”.

“No volví a las Islas y volvería para combatir, de visita no voy porque me resisto a mostrar pasaporte para ir a las Islas. Sí me gustaría estar en el lugar donde combatimos y donde sepulté a Mateo Sbert.

 

“Yo tengo una foto de Maximiliano, mi yerno, que fue a Malvinas y aparece sentado con el hermano del Teniente Primero Estévez, sobre los escombros de Tom Maló House, y en otra foto está con las empaquetaduras intactas de los lanzacohetes que nos tiraban”.

 

Por último, lleno de sentimientos y orgullo, Vercesi ilustró de plano una sensación respecto a los combatientes, que para quienes no estuvieron a las Islas es muy difícil compararlo… “No eran chicos, eran hombres, eran hombres con poca edad, había soldados ingleses que tenían 17 años y en Inglaterra no hablan de los chicos de la guerra”, dijo.

 


Enlace permanente:

¿TE GUSTÓ LA NOTA?

SI: 100%
NO: 0%
NS/NC: 0%
visitas


comentarios



Relacionadas

Municipalidad de San Pedro
Mitre Automotores