14 °C
Cielos despejados
Uno de los cuatro argentinos

Mauro Millet intervino en el Titan Desert de Marruceos

Mauro Millet intervino en el Titan Desert de Marruceos

El biker sampedrino fue uno de los cuatro argentinos que participaron en la exigente competencia que se corre en pleno desierto, “Se vive todo el campamento con todos los corredores. Desde el primero al último”, explicó el deportista desde el lugar de la competencia.
San Pedro Informa
sábado 14 de may.
Mauro Millet intervino en el Titan Desert de Marruceos

La Titan Desert es una carrera de mountain bike que se desarrolla a través de diferentes etapas en el desierto de Sahara, Marruecos. Dicha competencia se va desenvolviendo en 6 días consecutivos.

El sampedrino Mauro Millet fue uno de los cuatro argentinos que participaron de dicha competencia, “Se vive todo el campamento con todos los corredores. Desde el primero al último”.

En una entrevista exclusiva en el programa Urbano, por FM Génesis, el participante dio detalles de lo que significó el desarrollo de este encuentro: “Esto es todo con horarios, nosotros nos levantábamos todos los días a las 6 de la mañana, de 6 a 7 de la mañana desayunas, a las 7 de la mañana tenés que preparar la valija, la tenés que montar en un camión y tenés que ir a buscar tu bicicleta con un mecanico. Son muchas cosas; controles de firmas, ir a otros lados donde retiras agua. Es una organización, de las mejores a nivel mundial y es como todo, acá creo que cuenta mucho más la experiencia, calculale que nosotros estábamos pedaleando con 46 a 50 grados de calor y no tenemos todos los medios que tienen los profesionales, entonces llega un momento que esto se vive de otra manera”.



La Titan Desert cuenta con seis etapas, en donde cada una cuenta con una distancia de 110 km, algunas con menores distancias y otras con mayores distancias.

“La Primera Etapa es normal, es contrax, te lo da la organización. La Segunda Etapa es de maratón, en la cual no nos pueden ayudar, teníamos que llevar todo lo que íbamos a llevar a la noche y para volver al otro día, lo que es comida, la carrera, lo llevamos nosotros y no tenemos la ayuda de mecanicos ni de fisoterapeutas. La Tercera Etapa cierra la maratón y ya podes recibir ayuda”, relató Millet.

“Todas las etapas son de navegación, ellos te dan prats y puntos que tenés que ir uniendo con el GPS con unas computadoras que llevamos nosotros en la bici. Y bueno, en la Quinta Etapa no te dicen nada, nos llevan 4 km, nos metieron adentro de una duna y durante 4 km tuvimos que caminar, pasar dunas y encontrar puntos; después de ahí salir y seguir buscando puntos durante todo el recorrido”.

En relación al desarrollo de la competición el sampedrino afirma: “Es imposible buscar resultados ante esto porque no tenemos las condiciones”, y que son solo 20 o 30 corredores de 600 los que buscan ganar, “que son profesionales y las marcas de bicicletas les pagan para que salgan adelante y que las bicicletas se luzcan. Esos corredores tienen los tracks marcados por pilotos de dakar, tienen un equipo atrás”.



A pesar de ser 600 los participantes que comienzan la competencia, suele suceder que por etapas abandonan alrededor de 30 corredores, sin contar aquellos que llegaban fuera de tiempo. “Tenés un tiempo para completar cada etapa, si no completas el tiempo en dos etapas, quedás descalificado”.

Mauro Millet se refirió al trato con los demás competidores y afirmó que existe un grado de compañerismo muy grande: “Hay ayuda entre todos los corredores, entre nosotros. Te quedas tirado y te ayudan. Yo la primer etapa llegué un tanto inconsciente, por una deshidratación, estaba tirado debajo de un árbol y apareció un corredor que me dijo ´dale, vos tenés que llegar conmigo´, resulta que ese corredor hacía 14 ediciones que la estaba corriendo y no le importo ni como llegaba ni nada, no llegamos últimos tampoco pero el tipo llegó conmigo, recibimos atención médica en el momento estaba todo bien y al otro día se largó de nuevo, fue un error en la alimentación que me hizo mal y tuvimos que zafar en ese momento”.

Refiriéndose a esto último puntualizó la importancia del entrenamiento, la alimentación y la salud mental durante la competencia: “La cabeza acá te juega un papel fundamental, porque acá hay momentos en los que estás solo. Yo en la Tercera Etapa me salgo del track porque veníamos en grupo. Se puede cortar camino por donde vos quieras siempre y cuando pases por los puntos, y cuando corto el track se me va el grupo y quede solo. En ese momento miraba para los costados y la verdad es que el desierto de Sahara es gigante y uno es tan chiquito que cuando miras para los costados y uno está solo se te viene el mundo abajo. Entras en desesperación, el GPS no te marca, no te marca el track, no te dice dónde estás”.

“Cuando pasa el tiempo y te das cuenta de lo que estás haciendo, tenés que llegar”.

Mauro Millet había comenzado a prepararse años atrás ya que iba a concurrir por primera vez en el año 2020 pero debido a la situación en la que posteriormente tuvimos que enfrentar, la competencia se vio pospuesta hasta el día de hoy. “Estábamos anotados para el 2020, estaba todo inscrito y 20 días antes se suspende todo y nos cancelan la carrera. La fueron pasando y el año pasado tuve covid en abril, la verdad es que no la pase muy bien que digamos, estuve bastante complicado y quede bastante débil, tuve una perdida de tiempo bastante importante, recién a fin de año pude empezar a entrar como venía entrenando, pero ya no era lo mismo. Se juntan muchas cosas, poder lograr esto es un mérito doble”.



espacio publicitario

Comparti esta nota
La Titan Desert es una carrera de mountain bike que se desarrolla a través de diferentes etapas en el desierto de Sahara, Marruecos. Dicha competencia se va desenvolviendo en 6 días consecutivos.

El sampedrino Mauro Millet fue uno de los cuatro argentinos que participaron de dicha competencia, “Se vive todo el campamento con todos los corredores. Desde el primero al último”.

En una entrevista exclusiva en el programa Urbano, por FM Génesis, el participante dio detalles de lo que significó el desarrollo de este encuentro: “Esto es todo con horarios, nosotros nos levantábamos todos los días a las 6 de la mañana, de 6 a 7 de la mañana desayunas, a las 7 de la mañana tenés que preparar la valija, la tenés que montar en un camión y tenés que ir a buscar tu bicicleta con un mecanico. Son muchas cosas; controles de firmas, ir a otros lados donde retiras agua. Es una organización, de las mejores a nivel mundial y es como todo, acá creo que cuenta mucho más la experiencia, calculale que nosotros estábamos pedaleando con 46 a 50 grados de calor y no tenemos todos los medios que tienen los profesionales, entonces llega un momento que esto se vive de otra manera”.



La Titan Desert cuenta con seis etapas, en donde cada una cuenta con una distancia de 110 km, algunas con menores distancias y otras con mayores distancias.

“La Primera Etapa es normal, es contrax, te lo da la organización. La Segunda Etapa es de maratón, en la cual no nos pueden ayudar, teníamos que llevar todo lo que íbamos a llevar a la noche y para volver al otro día, lo que es comida, la carrera, lo llevamos nosotros y no tenemos la ayuda de mecanicos ni de fisoterapeutas. La Tercera Etapa cierra la maratón y ya podes recibir ayuda”, relató Millet.

“Todas las etapas son de navegación, ellos te dan prats y puntos que tenés que ir uniendo con el GPS con unas computadoras que llevamos nosotros en la bici. Y bueno, en la Quinta Etapa no te dicen nada, nos llevan 4 km, nos metieron adentro de una duna y durante 4 km tuvimos que caminar, pasar dunas y encontrar puntos; después de ahí salir y seguir buscando puntos durante todo el recorrido”.

En relación al desarrollo de la competición el sampedrino afirma: “Es imposible buscar resultados ante esto porque no tenemos las condiciones”, y que son solo 20 o 30 corredores de 600 los que buscan ganar, “que son profesionales y las marcas de bicicletas les pagan para que salgan adelante y que las bicicletas se luzcan. Esos corredores tienen los tracks marcados por pilotos de dakar, tienen un equipo atrás”.



A pesar de ser 600 los participantes que comienzan la competencia, suele suceder que por etapas abandonan alrededor de 30 corredores, sin contar aquellos que llegaban fuera de tiempo. “Tenés un tiempo para completar cada etapa, si no completas el tiempo en dos etapas, quedás descalificado”.

Mauro Millet se refirió al trato con los demás competidores y afirmó que existe un grado de compañerismo muy grande: “Hay ayuda entre todos los corredores, entre nosotros. Te quedas tirado y te ayudan. Yo la primer etapa llegué un tanto inconsciente, por una deshidratación, estaba tirado debajo de un árbol y apareció un corredor que me dijo ´dale, vos tenés que llegar conmigo´, resulta que ese corredor hacía 14 ediciones que la estaba corriendo y no le importo ni como llegaba ni nada, no llegamos últimos tampoco pero el tipo llegó conmigo, recibimos atención médica en el momento estaba todo bien y al otro día se largó de nuevo, fue un error en la alimentación que me hizo mal y tuvimos que zafar en ese momento”.

Refiriéndose a esto último puntualizó la importancia del entrenamiento, la alimentación y la salud mental durante la competencia: “La cabeza acá te juega un papel fundamental, porque acá hay momentos en los que estás solo. Yo en la Tercera Etapa me salgo del track porque veníamos en grupo. Se puede cortar camino por donde vos quieras siempre y cuando pases por los puntos, y cuando corto el track se me va el grupo y quede solo. En ese momento miraba para los costados y la verdad es que el desierto de Sahara es gigante y uno es tan chiquito que cuando miras para los costados y uno está solo se te viene el mundo abajo. Entras en desesperación, el GPS no te marca, no te marca el track, no te dice dónde estás”.

“Cuando pasa el tiempo y te das cuenta de lo que estás haciendo, tenés que llegar”.

Mauro Millet había comenzado a prepararse años atrás ya que iba a concurrir por primera vez en el año 2020 pero debido a la situación en la que posteriormente tuvimos que enfrentar, la competencia se vio pospuesta hasta el día de hoy. “Estábamos anotados para el 2020, estaba todo inscrito y 20 días antes se suspende todo y nos cancelan la carrera. La fueron pasando y el año pasado tuve covid en abril, la verdad es que no la pase muy bien que digamos, estuve bastante complicado y quede bastante débil, tuve una perdida de tiempo bastante importante, recién a fin de año pude empezar a entrar como venía entrenando, pero ya no era lo mismo. Se juntan muchas cosas, poder lograr esto es un mérito doble”.



" >

Comparti esta nota
La Titan Desert es una carrera de mountain bike que se desarrolla a través de diferentes etapas en el desierto de Sahara, Marruecos. Dicha competencia se va desenvolviendo en 6 días consecutivos.

El sampedrino Mauro Millet fue uno de los cuatro argentinos que participaron de dicha competencia, “Se vive todo el campamento con todos los corredores. Desde el primero al último”.

En una entrevista exclusiva en el programa Urbano, por FM Génesis, el participante dio detalles de lo que significó el desarrollo de este encuentro: “Esto es todo con horarios, nosotros nos levantábamos todos los días a las 6 de la mañana, de 6 a 7 de la mañana desayunas, a las 7 de la mañana tenés que preparar la valija, la tenés que montar en un camión y tenés que ir a buscar tu bicicleta con un mecanico. Son muchas cosas; controles de firmas, ir a otros lados donde retiras agua. Es una organización, de las mejores a nivel mundial y es como todo, acá creo que cuenta mucho más la experiencia, calculale que nosotros estábamos pedaleando con 46 a 50 grados de calor y no tenemos todos los medios que tienen los profesionales, entonces llega un momento que esto se vive de otra manera”.



La Titan Desert cuenta con seis etapas, en donde cada una cuenta con una distancia de 110 km, algunas con menores distancias y otras con mayores distancias.

“La Primera Etapa es normal, es contrax, te lo da la organización. La Segunda Etapa es de maratón, en la cual no nos pueden ayudar, teníamos que llevar todo lo que íbamos a llevar a la noche y para volver al otro día, lo que es comida, la carrera, lo llevamos nosotros y no tenemos la ayuda de mecanicos ni de fisoterapeutas. La Tercera Etapa cierra la maratón y ya podes recibir ayuda”, relató Millet.

“Todas las etapas son de navegación, ellos te dan prats y puntos que tenés que ir uniendo con el GPS con unas computadoras que llevamos nosotros en la bici. Y bueno, en la Quinta Etapa no te dicen nada, nos llevan 4 km, nos metieron adentro de una duna y durante 4 km tuvimos que caminar, pasar dunas y encontrar puntos; después de ahí salir y seguir buscando puntos durante todo el recorrido”.

En relación al desarrollo de la competición el sampedrino afirma: “Es imposible buscar resultados ante esto porque no tenemos las condiciones”, y que son solo 20 o 30 corredores de 600 los que buscan ganar, “que son profesionales y las marcas de bicicletas les pagan para que salgan adelante y que las bicicletas se luzcan. Esos corredores tienen los tracks marcados por pilotos de dakar, tienen un equipo atrás”.



A pesar de ser 600 los participantes que comienzan la competencia, suele suceder que por etapas abandonan alrededor de 30 corredores, sin contar aquellos que llegaban fuera de tiempo. “Tenés un tiempo para completar cada etapa, si no completas el tiempo en dos etapas, quedás descalificado”.

Mauro Millet se refirió al trato con los demás competidores y afirmó que existe un grado de compañerismo muy grande: “Hay ayuda entre todos los corredores, entre nosotros. Te quedas tirado y te ayudan. Yo la primer etapa llegué un tanto inconsciente, por una deshidratación, estaba tirado debajo de un árbol y apareció un corredor que me dijo ´dale, vos tenés que llegar conmigo´, resulta que ese corredor hacía 14 ediciones que la estaba corriendo y no le importo ni como llegaba ni nada, no llegamos últimos tampoco pero el tipo llegó conmigo, recibimos atención médica en el momento estaba todo bien y al otro día se largó de nuevo, fue un error en la alimentación que me hizo mal y tuvimos que zafar en ese momento”.

Refiriéndose a esto último puntualizó la importancia del entrenamiento, la alimentación y la salud mental durante la competencia: “La cabeza acá te juega un papel fundamental, porque acá hay momentos en los que estás solo. Yo en la Tercera Etapa me salgo del track porque veníamos en grupo. Se puede cortar camino por donde vos quieras siempre y cuando pases por los puntos, y cuando corto el track se me va el grupo y quede solo. En ese momento miraba para los costados y la verdad es que el desierto de Sahara es gigante y uno es tan chiquito que cuando miras para los costados y uno está solo se te viene el mundo abajo. Entras en desesperación, el GPS no te marca, no te marca el track, no te dice dónde estás”.

“Cuando pasa el tiempo y te das cuenta de lo que estás haciendo, tenés que llegar”.

Mauro Millet había comenzado a prepararse años atrás ya que iba a concurrir por primera vez en el año 2020 pero debido a la situación en la que posteriormente tuvimos que enfrentar, la competencia se vio pospuesta hasta el día de hoy. “Estábamos anotados para el 2020, estaba todo inscrito y 20 días antes se suspende todo y nos cancelan la carrera. La fueron pasando y el año pasado tuve covid en abril, la verdad es que no la pase muy bien que digamos, estuve bastante complicado y quede bastante débil, tuve una perdida de tiempo bastante importante, recién a fin de año pude empezar a entrar como venía entrenando, pero ya no era lo mismo. Se juntan muchas cosas, poder lograr esto es un mérito doble”.



" >

Copyright (c) 2022 San Pedro Informa. Todos los derechos reservados.