En una larga jornada que comenzó muy temprano durante la mañana y terminó en las últimas horas de la tarde, se desarrolló el tercer día del juicio por la muerte de Marcel Xavier González. El joven uruguayo había sido hallado apuñalado en una finca de San Pedro en 2024 y por el hecho fue acusada de homicidio agravado su expareja Marisel “Pili” Solís.
En esta etapa de la audiencia dieron su testimonio trece personas. Entre ellas estuvieron la pareja anterior de la mujer y padre de su hija menor, el hombre que arrendaba el campo de Solís y la fiscal María del Valle Viviani (primera instructora de la causa). Los otros nueve convocados son peritos médicos.
El debate estuvo marcado por las controversias en los testimonios sobre las pericias acerca de las lesiones que presentaba el cuerpo de Marcel y por dos significativos “frente a frente”. Se trata de los intercambios entre los defensores de la acusada y la cuestionada perita médica Virginia Creimer, y de la abogada de la familia de la víctima, Sofía Sanjurjo, con la fiscal María del Valle Viviani, quien se había apartado de la causa por los cuestionamientos de la letrada.
Los testimonios de peritos médicos se centraron en pruebas toxicológicas, anatomopatológicas y genéticas. Uno de ellos fue el del médico forense Gerardo Monacci, quien argumentó que, como resultado de la autopsia, determinó que Marcel murió por un shock hipovolémico producido por el corte de la vena yugular y la arteria femoral. Aseguró que el cuerpo presentaba múltiples heridas cortantes y punzocortantes, que las características de esas lesiones indicaban que habían sido autoprovocadas y que ninguna se presentaba como signo de defensa o de lucha. Por lo tanto, apoyó la hipótesis de un suicidio tras el consumo de hongos que le habrían provocado un «mal viaje»; es decir, una crisis psicótica, delirios y excitación extrema.
Controversias
En tanto, el jefe médico de la Asesoría Pericial, Manuel Caro, sostuvo ante el jurado que las lesiones que presentaba el cuerpo de Marcel González –por sus características– habían sido ocasionadas por un tercero. Con este argumento, descartó que se tratara de un suicidio y señaló que existían heridas de defensa en la víctima. También ratificó que, por el estudio anatómico de la acusada, estaba en condiciones de afirmar que esta no tiene una contextura física capaz de concretar una agresión de este tipo contra Marcel, quien medía alrededor de 1,90 metros y pesaba 90 kilos.
Esta última postura fue apoyada por la médica pericial Virginia Creimer, quien fue seriamente cuestionada por la defensa de Solís por esta y por sus participaciones en otras causas. Hubo algunas chicanas por el lado de Creimer respecto de las repetidas denuncias sobre su tarea, mientras que la contraparte puso en duda la seriedad de su trabajo.
Asimismo, también estuvo citada la fiscal María del Valle Viviani, exfiscal de la causa, quien en ese momento se había excusado de seguir interviniendo por diferencias con la representante de los familiares de la víctima. La letrada Sofía Sanjurjo había pedido su recusación, pero el juez no hizo lugar y confirmó la participación de la fiscal; de todas formas, la funcionaria decidió apartarse. Hubo algunas rispideces y cuestionamientos en el intercambio. Viviani aclaró que Marcel González nunca había sido considerado NN, como afirmaba la letrada, y que siempre investigó la causa como homicidio. Añadió que así sería hasta tanto las pericias confirmaran que se había tratado de un suicidio. Asimismo, remarcó que ordenó la aprehensión de Solís al comienzo de la instrucción y solicitó al juez de Garantías Ricardo Prati la conversión de la aprehensión en detención, pero que, ante un pedido de excarcelación de la imputada, el magistrado le dictó la falta de mérito.
Marcel Xavier González, de 33 años y nacionalidad uruguaya, fue hallado muerto en la finca Sonho Verde de Pueblo Doyle, en el partido de San Pedro. El cuerpo estaba en una habitación en medio de un baño de sangre y presentaba varios cortes. Solís, pareja de la víctima, horticultora y propietaria del lugar, había manifestado que ambos habían consumido hongos alucinógenos y que ella se fue a caminar para “bajar” lo consumido. Asimismo, relató que luego se durmió y que no sabía nada de lo ocurrido.
Ambos eran pareja y se habrían conocido en Colonia (Uruguay) en enero de 2024 en un encuentro de “ayahuasqueros”, un ritual de consumo de ayahuasca.
FUENTE- EL NORTE