Se desarrolló el miércoles en el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de San Nicolás la tercera jornada del juicio oral y público contra el dirigente gremial camionero Maximiliano Cabaleyro. Está respondiendo ante los estrados en la causa que lo señala como responsable de los delitos de turbación de la posesión, coacción y extorsión por hechos ocurridos en San Pedro y denunciados en 2021.
El debate se reabrió con el esperado testimonio de Ariel Rey, copropietario de la empresa Rey Distribución cuya planta en la ciudad de San Pedro fue objeto de un bloqueo que se extendió por cinco días y que denunció un accionar sindical extorsivo.
El testimonio de Rey, se extendió por más de seis horas con un relato pormenorizado. Ahondó en las acusaciones que dieron motivo a la causa penal que ahora se acerca a un esperado veredicto y por la cual Cabaleyro se encuentra bajo prisión preventiva desde mayo de 2022, aunque actualmente cumple arresto domiciliario con monitoreo electrónico.
Entre sus dichos ante el Juez Alejandro López, Ariel Rey recordó la difícil situación vivida, el temor familiar ante los conflictos con el gremio y aseguró que la pérdida que en ese momento fue valuada en alrededor de 12 millones y medios de pesos hoy con los cálculos del indec llegaría a más de 370 millones. Afirmó también que Fernando Espíndola (el otro dirigente gremial denunciado e imputado que fue detenido el mismo día que Cabaleyro) era el recaudador de la organización gremial ante la empresa Rey Distribución. «Hacé como hacen todos tus colegas, que pagan un sueldo por mes. Esto funciona así: este es el kiosquito de Cabaleyro», habría sido la exigencia recurrente de Espíndola, que habría derivado en pagos mensuales desde 2017, según el testimonio de Ariel Rey.
Por su parte la defensa durante los testimonios hizo hincapié a la hora de preguntar en deficiencias edilicias, irregularidades e incumplimientos por parte de la empresa respecto de los empleados y volvieron a justificar los hechos encuadrándolos en un justo reclamo. Apuntó también entre sus preguntas a reafirmar que los pedidos de dinero no habían sido hechos directamente por Cabaleyro.
Fernando Espíndola, no participa en este juicio ya que en los primeros días de septiembre optó por un procedimiento abreviado. La homologación del acuerdo al que arribaron el imputado, el fiscal y el defensor está pendiente de la decisión de la jueza Elena Baquedano. En caso de que lo declaren culpable, tendrá una pena máxima de 6 años de prisión.
Otros dos testigos cerraron la jornada. Se trató de la propietaria de un comercio vecino a la empresa que relató haber sido esos días víctima indirecta del bloqueo y que detalló haber padecido además el humo de la quema de gomas y un estruendo que le pareció “como de una bomba”. El ultimo relato fue el de la esposa de Ariel Rey que recordó los hechos entre lágrimas y tuvo alguna contradicción con su primera declaración ante la justicia acerca de la naturaleza del pago cuyo dinero se entregó en la famosa caja de chocolino. En la primera oportunidad mencionó que eran exigidos como “aportes” (sin especificar de qué tipo) y ante el tribunal lo atribuyó al pago de “coimas”. Esta diferencia fue aprovechada por la defensa para poner en duda su naturaleza y cuestionar a la testigo.
EL NORTE